“Como Cristina merecía despedirse de Taty, Taty vino a ella”, declaró Alzira, integrante del Movimiento de Jubilados, de pie frente al domicilio de la ex presidenta. A la una del mediodía, junto con el sol llegó el cortejo fúnebre de Taty Almeida al barrio de Constitución. Entre familiares e integrantes de organismos de derechos humanos, sindicales y políticos, la caravana se posicionó sobre la calle San José y Cristina Fernández de Kirchner salió al balcón desde donde cumple prisión domiciliaria, para despedir a Taty con besos a la distancia.


