La epidemia de ébola que golpea a la República Democrática del Congo sumó en las últimas horas un nuevo episodio de tensión y violencia social en la provincia de Ituri, epicentro del brote. Habitantes de la ciudad de Mongbwalu atacaron un hospital para exigir la entrega del cuerpo de un pastor católico que había muerto por la enfermedad, mientras la Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que el avance del virus es “extremadamente grave y difícil” de contener y alertó sobre el riesgo de expansión hacia otros países africanos.