
Nadia Beller, la abogada boliviana baleada este lunes en un hotel de Santa Cruz de la Sierra, rompió el silencio desde la cama del hospital y responsabilizó directamente al consultor libertario. "Intentaron silenciarme. Si yo no hablo ante el pueblo boliviano, van a querer terminar lo que empezaron", advirtió.
Nadia Beller habló por primera vez tras el ataque a balazos que sufrió el lunes por la noche en la puerta de un hotel en Boliviay apuntó sin rodeos contra Fernando Cerimedo, el consultor político que asesoró la campaña de Javier Milei en 2023 y que hoy ocupa un cargo clave junto al presidente boliviano, Rodrigo Paz. “Intentaron silenciarme. Si yo no hablo ante el pueblo boliviano, van a querer terminar lo que empezaron”, dijo la abogada desde la cama del hospital donde permanece internada tras ser operada de urgencia.
Beller relató con crudeza cómo logró sobrevivir al ataque de los dos sicarios que la interceptaron vestidos como repartidores de delivery: “Me tiré al piso y fingí que me mataron. Me quedé sin moverme y un sicario titubeó si se acercaba y me remataba”, contó. Los atacantes le sustrajeron la cartera y el teléfono celular antes de escapar en moto, y le dispararon en tres oportunidades.
En su testimonio, la abogada no se limitó a describir el ataque: acusó a Cerimedo de manejar el poder real dentro del Gobierno boliviano. “En Bolivia no gobierna Paz, gobierna él”, sostuvo, y agregó que su cercanía con el asesor argentino la convirtió en testigo de supuestas irregularidades: “Fui testigo por mi relación con Fernando Cerimedo de negociados del gobierno de Rodrigo Paz, su esposa y la familia”, afirmó, sin precisar hasta el momento pruebas concretas de esas denuncias.
Beller también relató episodios previos de violencia dentro de la relación, que según contó comenzó poco después de haber sido convocada para trabajar en una iniciativa legislativa vinculada al Gobierno. “El pasado abril descubrí que Cerimedo tenía conversaciones románticas con su expareja. Fue la primera vez que me ahorcó”, denunció, en referencia a un episodio que —según su relato— marcó un quiebre en el vínculo meses antes del ataque armado.
Nadia Shirley Beller Delgado, de 33 años, es abogada y supo ser candidata a diputada plurinominal por el MAS en 2019, cuando todavía respaldaba a Evo Morales. Con el correr del tiempo se transformó en una de sus críticas más duras: llegó a reclamar públicamente su detención por causas penales en su contra y participó, durante la crisis post-Morales, de instancias de diálogo entre el MAS y el gobierno de transición de Jeanine Áñez. En los últimos años se consolidó como columnista y analista política en medios bolivianos como La Razón y Página Siete, y formaba parte del entorno asesor del presidente Paz, lo que la había acercado a Cerimedo pese a que, según describieron medios bolivianos, ambos provienen de veredas ideológicas “muy distintas”.
Cerimedo, por su parte, fue detenido en la madrugada de este martes en el aeropuerto Viru Viru cuando intentaba abordar un vuelo hacia Buenos Aires, y trasladado a la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) para prestar declaración. La fiscalía ya lo acusa de un feminicidio y el gobierno bolivia pidió una investigación profunda: “En Bolivia nadie está por encima de la ley”, dijo el ministro de Gobierno de Paz, Marco Antonio Oviedo.



