Catrin Misselhorn, académica alemana, cuestiona la autenticidad y la responsabilidad estética de las obras producidas por algoritmos, señalando que la inteligencia artificial solo puede crear imitaciones.

En una reciente entrevista, la filósofa destacó que el creciente nivel de sofisticación de los sistemas algorítmicos plantea dudas sobre la verdadera autoría de las piezas artísticas. Según Misselhorn, la capacidad de estas máquinas para replicar estilos no implica que posean creatividad propia.

Asimismo, subrayó la necesidad de definir quién asume la responsabilidad estética cuando una obra es generada por una IA, ya que la atribución tradicional de autoría se vuelve difusa. La reflexión invita a reconsiderar los criterios de valoración en el arte contemporáneo frente a la expansión de la tecnología.