La comisaría 5ª de La Plata funcionó como centro clandestino entre 1976 y 1978. Por allí pasaron, al menos, diez mujeres embarazadas. Dos de ellas dieron a luz a sus hijos en ese campo de concentración. Hubo niños que estuvieron secuestrados y adolescentes que fueron sometidos a torturas irreproducibles. En el juicio que se lleva adelante contra dos represores, la fiscalía pidió que se los condene a prisión perpetua y que el Tribunal Oral Federal (TOF) 1 de La Plata reconozca la violencia que padecieron niños, niñas y adolescentes. Los fiscales también pidieron que se inste a garantizar el funcionamiento del Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG), que ayuda a las Abuelas de Plaza de Mayo a identificar a los nietos y a las nietas que vienen buscando desde hace casi cinco décadas.


