La mancha de Cerimedo llegó a Perú: revelan foto con Keiko Fujimori, que negó que haya sido su asesor

Una fotografía de una gala en Mar-a-Lago ubica a la presidenta peruana junto al consultor detenido en Bolivia, quien estuvo en su jura en el cargo. También aparece Damián Valenzuela Mayer, financista argentino que los medios peruanos lo marcan como "amigo" de la mandataria, y Andy Rivas, socio de Cerimedo.

La presidenta de Perú, Keiko Fujimori, negó este miércoles cualquier relación con Fernando Cerimedo, pero la realidad ya demostró lo contrario. El diario La República publicó este jueves una fotografía que la ubica en la misma escena que el consultor: una imagen de la Hispanic Prosperity Gala, realizada el 10 de febrero de este año en el club Mar-a-Lago, en Florida, donde Cerimedo fue galardonado como “consultor del año” y Fujimori fue —según describió el diario— “la estrella”. Javier Milei estuvo invitado a esa fiesta pero canceló a último momento.

“Yo puedo señalar con claridad que el señor Cerimedo no ha participado en nuestra campaña electoral, ni en primera ni en segunda vuelta. No tengo relación ni personal ni laboral”, dijo ayer Fujimori, consultada por la presencia de Cerimedo en Lima durante la semana de su asunción. El consultor viajó como parte de una avanzada de la comitiva del boliviano Rodrigo Paz.

En la foto que publica La República de Fujimori con Cerimedo aparecen otros dos personajes claves en la trama del consultor: Andrés Rivas, ya revelado por elDiarioAR como su amigo y socio en la campaña hondureña del año pasado, y Damián Valenzuela, descrito como “amigo de la presidenta”. Fujimori no llegó a descartar del todo haberse cruzado alguna vez con Cerimedo, aunque sostuvo que no hay entre ellos ninguna relación personal ni de trabajo.

Diario La República de Perú. Cerimedo, de espaldas, con Keiko Fujimori, Andy Rivas y Damián Valenzuela.

Diario La República de Perú. Cerimedo, de espaldas, con Keiko Fujimori, Andy Rivas y Damián Valenzuela.

Por estas horas en Perú pesa sobre Cerimedo la sospecha de que también estuvo en contacto con el entorno de campaña de Fujimori. Al menos este año, Cerimedo entró a Lima desde Bolivia el 27 de julio y salió el 28, coincidiendo con la asunción de Fujimori.

La repercusión peruana del caso Cerimedo se conoce luego de que en Chile se confirmara la constitución de una comisión investigadora sobre los vínculos del consultor con José Antonio Kast. Cerimedo trabajó en las campañas del rechazo de los plebiscitos constitucionales desde 2020 y formaron parte de su equipo cuatro actuales funcionarios de Kast.

El círculo peruano de Cerimedo

De los cuatro nombres de la foto, Andy Rivas fue considerado públicamente por Cerimedo como “mi amigo y socio” al recibir el premio “Consultor Político Hispano del Año” en la gala organizada por Latino Wall Street, lo nombró en su discurso de agradecimiento. Este diario ya identificó a Rivas como una pieza central de la red de consultores que rodeó a Cerimedo en distintos países de la región —asesora en las sombras al canciller paraguayo, fue amigo del intendente peronista de Merlo Gustavo Menéndez, y es representante en Uruguay del Centro Adam Smith, un programa de estudios de la Universidad Internacional de Florida que aún no tiene sede fija—.

Damián Valenzuela Mayer.

Damián Valenzuela Mayer.

El otro nombre en la imagen, Damián Valenzuela Mayer, es el que le generó a Fujimori la crisis política más directa de las últimas semanas. Se trata de un abogado y financista argentino de 51 años, oriundo de Tucumán, que se presenta como CEO de Latin America Invest (LAI), una firma que dice operar en diez países. Medios locales confirmaron su vínculo de hace años con Kieko: registró esa sociedad en Lima en 2011 junto al abogado Alonso Rey Bustamante, que por entonces integraba el equipo técnico de la campaña fujimorista de ese año. Desde entonces acumuló 44 ingresos a Perú según su historial migratorio, con una concentración marcada en el último tramo —seis viajes en 2025 y diez en 2026, en pleno proceso electoral—.

La revista Hildebrandt en sus Trece reveló que Fujimori y Valenzuela se reunieron en reiteradas ocasiones, con un protocolo reservado, en el spa limeño Tomyko; Fujimori terminó reconociendo el encuentro del 11 de julio, ya como presidenta electa, y lo calificó de “asesor ad honorem”. Valenzuela enfrenta, además, cinco demandas civiles por fraude en Florida —con condenas que suman más de 13 millones de dólares— y causas adicionales en Argentina y Uruguay.

El cuarto nombre que completa el cuadro, Carlos Díaz-Rosillo, no aparece en la foto de Mar-a-Lago pero sí en otra: una imagen del 23 de marzo de 2025 que el propio Cerimedo publicó en sus redes, y en la que describió a Díaz-Rosillo como “principal asesor del Secretario de Defensa” de Estados Unidos. Díaz-Rosillo dirige el Centro Adam Smith para la Libertad Económica, el mismo programa de la Universidad Internacional de Florida donde Andy Rivas es representante en Uruguay, y contrató a Fujimori como profesora de ese centro en 2025, con una remuneración anual de US$45.000.

Es, junto a Valenzuela, uno de los tres “amigos extranjeros” que la propia Fujimori reconoció públicamente el 25 de agosto haber recibido ayuda en campaña: los nombró solo por su nombre de pila: “el señor Carlos, el señor Damián, el señor Román”—. Nunca mencionó a Cerimedo entre ellos.

MC