La Casa Rosada juega todas sus fichas para blindar al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, de su interpelación y la posible moción de censura del Congreso. El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, urdió una maniobra a la que se prestaron sus socios políticos del PRO, la UCR y los gobernadores colaboracionistas: ordenó convocar a la comisión de Asuntos Constitucionales para el 30 de junio para tratar las iniciativas que comprometen a Adorni y vaciar el quórum de la sesión especial convocada para el martes por el peronismo, la izquierda y Provincias Unidas, en la que intentan avanzar en la remoción del ministro coordinador acorralado por justicia que lo investiga por supuesto enriquecimiento ilícito entre otros delitos.