La caída generalizada de ingresos y el aumento del endeudamiento derivó en un problema cada vez más grave de morosidad. El ministro Luis Caputo, sin embargo, descartó antes del fin de semana cualquier rescate a los morosos por parte del Estado, y minimizó la cuestión. “Es un problema entre privados”, declaró, y sostuvo que “se irá normalizando con el tiempo”, a la vez que ensayó una teoría que niega el problema estructural de ingresos, cargando la culpa sobre jubilados, trabajadores con bajos salarios y jóvenes que necesitaron tomar préstamos para cubrir consumos básicos. El ministro de Economía lo atribuyó a cierta especulación o mal asesoramiento por parte de los deudores, creyendo “que el dólar se iba a ir a 3000 pesos”.


