Sancor, Verónica, Verbano, Electrolux, Cramaco y Marengo, o también Caminos del Río Uruguay, Acindar, Algodonera Avellaneda, Cargill y Pampa Energía son los nombres de una tragedia real: la caída del trabajo en la provincia de Santa Fe y del poder adquisitivo del salario en casi todo el país. El último informe del Centro de Economía Política (Cepa), presentado el último viernes en la provincia, da cuenta de la pérdida de 18.395 empleos registrados (en blanco) en Santa Fe desde que “la libertad” ingresó a la Casa Rosada, de los cuales 6.252 corresponde a puestos industriales, los más calificados. Los esfuerzos de la Casa Gris por revertir ese ciclo mediante incentivos fiscales a quienes generen nuevos puestos de trabajo permitió en marzo revertir la tendencia: en el primer trimestre anunció 8.585 incorporaciones, pero en relación a diciembre de 2025 hay 1.500 menos.



