Después de casi 26 años de ausencia del poder, la familia Fujimori regresa a la Casa Blanca peruana con Keiko al timón. La hija de Alberto Fujimori, condenado por crímenes de lesa humanidad, asumió la presidencia en medio de una disputa electoral marcada por la cercanía de la victoria. A pesar de la polémica, Fujimori cuenta con el respaldo del Parlamento y busca superar la inestabilidad política que ha caracterizado a Perú en la última década. Con su ascenso, la presidenta busca retomar el camino iniciado por su padre y establecer una nueva era del fujimorismo en el poder.


