
El acto central será en una planta farmacéutica de Malvinas Argentinas. Sólo irá el jefe de Gabinete, Diego Santilli.
Con fábricas que tienen buena parte de sus máquinas paradas, la UIA celebrará este miércoles el Día de la Industria en un establecimiento farmacéutico de Malvinas Argentinas, desde las 10.
Hacia allí irán el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y el secretario de Coordinación Productiva, Pablo Lavigne, hombre de Luis Caputo, quienes escucharán al presidente de la UIA, Martín Rappallini, de Cerámicas Alberdi.
“Realizaremos un acto conmemorativo en la planta de Elea, que contará con la presencia de cerca de 200 representantes de todos los sectores industriales que conforman la entidad, autoridades nacionales y locales, y referentes del ámbito productivo. El encuentro busca poner en valor el rol central que ocupa la industria en la generación de empleo, en el desarrollo tecnológico y en el crecimiento económico del país”, anunciaron desde la UIA.
Además, para promocionar el evento y su día, los industriales postearon en su cuenta de X: “¿Qué Argentina queremos construir? Una Argentina que produzca, que invierta, que genere empleo y que desarrolle capacidades propias. La industria es parte de esa construcción. Está en cada fábrica, en cada proveedor, en cada trabajador y en cada innovación que transforma nuestro país”.
Crisis del sector
Los números del sector están en rojo, con una caída superior al 2 por ciento, y la desaparición de unas 3.000 fábricas. A esto se suma la preocupación por la apertura importadora en productos claves como siderurgia y textiles, con China cada vez más fuerte. Sectores como neumáticos y metalurgia están entre los más afectados.
La relación con el gobierno de Javier Milei es tensa, porque la administración libertaria los acusa de buscar prebendas para producir.
Las empresas enfrentan una caída de ventas, derivada de la pérdida del poder de compra de los salarios, y la merma del crédito para el consumo. Sobre ello se monta una mayor facilidad para las importaciones. El Gobierno ha ido desmantelando regulaciones que permitían demorar o frenar algunos importados.
Qué decía la UIA en su informe de julio
Los indicadores presentaron un comportamiento heterogéneo respecto al mes anterior:
La actividad vinculada a la construcción volvió a mostrar retrocesos. En términos mensuales, los despachos de cemento cayeron 4,6% y el Índice Construya —que releva la venta de insumos para la construcción— registró una baja de 0,8%. En el acumulado del año, ambos indicadores muestran descensos de 3% y 0,6% frente a 2025, y se ubican más de 20% por debajo de 2022. Dentro del sector, la demanda de cemento asociada a la construcción minorista u obras pequeñas exhibe una contracción aún mayor: –30% respecto de 2022.
El consumo de energía eléctrica de los Grandes Usuarios Industriales también retrocedió: cayó 3,5% frente a junio y se mantiene 6% por debajo de los niveles de 2022.
En la industria pesada, la producción de aluminio primario mostró una baja mensual de 1,8%, aunque conserva un desempeño positivo tanto frente a 2025 (+1%) como respecto de 2022 (+17%).
La industria metalmecánica se mantuvo prácticamente estable, con un leve avance de 0,1% mensual. La producción de acero, en cambio, creció 3% respecto de junio. Aun así, ambos sectores continúan por debajo de los niveles de 2022, con caídas de 17,4% y 10,9%, respectivamente.
Los segmentos de alimentos y bebidas mostraron un comportamiento heterogéneo. Tanto la producción de bebidas como la producción láctea crecieron 0,9% mensual. En contraste, la faena vacuna cayó 2,8% y acumula una baja de 6% frente al mismo período de 2025.
En el frente externo, las exportaciones a Brasil registraron una caída mensual de 12%, aunque en el acumulado de los primeros siete meses se mantienen 4% por encima de 2025. Por su parte, la liquidación de divisas agroindustriales descendió 15% respecto de junio y acumula un retroceso de 16,7% frente al año pasado.
La última reunión
La Junta Directiva de la Unión Industrial Argentina (UIA) se reunió el pasado 25 de agosto “para abordar la agenda industrial y analizar la coyuntura económica, con eje en la relación comercial con Estados Unidos, las propuestas presentadas en materia tributaria y la situación de los distintos sectores productivos”.
Las conclusiones
La Junta Directiva analizó la política arancelaria de EE.UU., donde “Argentina obtuvo una posición relativa favorable con una alícuota del 10% frente al 12,5% general y al 37,5% de Brasil, lo que brinda ventajas a un 22% de sus exportaciones bilaterales (que totalizaron USD 8.487 millones en 2025)”. No obstante, el sector industrial “enfrenta desafíos relevantes: sólo el 5,6% de los códigos negociados son exclusivos del país y el acuerdo previo con Estados Unidos aún no rige formalmente, lo que deja los beneficios sujetos a la discrecionalidad estadounidense ante un bajo incentivo comercial bilateral”. Por ello, sostuvieron que la agenda estratégica “debe priorizar la consolidación de certeza jurídica sobre los beneficios, la evaluación y monitoreo de los compromisos regulatorios y no arancelarios asumidos, y la gestión para ampliar las concesiones otorgadas por Washington”.
En este mismo ámbito, la UIA anunció “el lanzamiento de una innovadora plataforma digital de consulta sobre mercados de interés y negociaciones internacionales, una herramienta de vanguardia que centraliza datos clave sobre flujos comerciales globales, aranceles por posición NCM e indicadores macroeconómicos. Desarrollado para fortalecer la competitividad exportadora de las empresas socias y el trabajo conjunto con las cámaras sectoriales, este sistema permite relevar con agilidad las oportunidades y sensibilidades productivas locales, de manera de optimizar la toma de decisiones estratégicas, potenciar misiones y rondas de negocios a medida, y consolidar una representación técnica y sólida de la industria nacional en los frentes de negociación externa”.
Propuestas a ARCA
En el marco de una nueva reunión entre el Departamento de Política Tributaria de la UIA y autoridades de ARCA, la entidad fabril centró sus planteos en “la necesidad de acompañar a las pymes industriales en un contexto de caída de la actividad y del empleo”. La UIA valoró “la reapertura del régimen de facilidades de pago (RG 5875/2026) -que incorpora obligaciones vencidas hasta el 30 de junio de 2026 y mantiene la inclusión de las obligaciones aduaneras-”, pero solicitó “habilitar la migración entre planes y evaluar una reducción de la tasa de financiación, que no disminuyó para las pymes pese a la menor inflación reciente”. Asimismo, reclamó “la suspensión por 180 días de embargos y ejecuciones fiscales a pymes como medida transitoria frente a la asfixia financiera derivada de la suba de tasas, la caída de actividad y la restricción del crédito”.
La UIA también propuso “reducir y automatizar los anticipos del Impuesto a las Ganancias para pymes de las solicitudes de opción de reducción, diferir por 180 días los vencimientos de IVA para actividades estacionales y postergar las contribuciones patronales para las economías regionales”. En materia de saldos a favor, planteó “acortar los plazos de devolución en distintos impuestos cuyas demoras afectan el capital de trabajo, y flexibilizar el uso de los reintegros de exportación”.
ARCA señaló que varias de estas medidas dependen de definiciones del Ministerio de Economía, aunque se comprometió a analizar la ampliación del universo de contribuyentes habilitados a compensar créditos y a revisar los montos mínimos sujetos a control en las solicitudes de reducción de anticipos del Impuesto a las Ganancias. Ambas partes acordaron dar continuidad al espacio de diálogo con un próximo encuentro en 45 días.



