El magnetismo es absoluto. Una explosión de energía que destila una onda expansiva contagiosa, que trasciende cualquier frontera musical. Hay que ver en primera persona a ese cuerpo de poco más de metro y medio yendo de acá para allá sobre el escenario, comandando con lúdica autenticidad un Monumental repleto, rendido a sus pies durante esas dos noches que ni la lluvia pudo amargar. A Lali Espósito nada parece poder detenerla. Ni las condiciones climáticas ni quienes quieren silenciarla. Enfrenta los prejuicios y los ataques cantando y bailando, desplegando todo su talento. Pero también hablando, diciendo lo que piensa, con la convicción y la tranquilidad que le da expresar lo que siente. Lali fue la artista más atacada por Javier Milei. Lejos del miedo, Lali es hoy en día la artista popular que más lo enfrenta.


