La expresión oral y escrita, sin duda, no parece ser el punto más fuerte del nuevo vocero. A tres semanas de su desembarco en el cargo, Adrián Ravier acumula errores forzados por su falta de expertise, rectificaciones de dudosa credibilidad y afirmaciones que chocan contra la realidad. Desde recomendarles a los usuarios que “se abriguen más” frente a los aumentos tarifarios hasta acusar a los argentinos de “no saber manejar sus finanzas” para justificar el aumento de la morosidad; desde contradecir a Lionel Messi al negar que los argentinos “no llegan a fin de mes” hasta desconocer sus propias declaraciones, luego de calificar de “bananera” a la Argentina a raíz del reclamo de la selección por Malvinas. Ayer, además, sumó un papelón cuando se equivocó de respuesta al leer el guión oficial que prepara la Casa Rosada antes de cada conferencia de prensa.