En una sesión protagonizada por los acuerdos entre el Pro y La Libertad Avanza (LLA), la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires aprobó la versión porteña de la denominada "Ley hojarasca" y habilitó al GCBA a endeudarse para las obras de la nueva Línea F de subtes. Con el discurso de la "simplificación normativa“, la norma que replica la desregulación nacional a nivel local derogó más de treinta leyes y ordenanzas que van desde regímenes laborales hasta control de alimentos y protección de los espacios verdes, mientras que en paralelo se flexibilizó el régimen de Verificación Técnica Vehicular (VTV) y se endurecieron las penas para los trapitos. El financiamiento para la nueva línea del subte, en tanto, superará los mil millones de dólares para una obra que el oficialismo asegura que comenzará a principios del año que viene.