Primero, la acomodó en el pasto para que la viera toda la cancha, y el mundo. Luego la tomó de una de las puntas. El jugador salido de Rosario Central, Giovani Lo Celso tuvo compañía de los dos laterales, Cuti Romero y Lisandro Martínez para sostener una bandera que decía: “Las Malvinas son argentinas”. La posterior al partido recorrió el mundo. El despliegue de la bandera se produjo pese a las recomendaciones formuladas por la FIFA para la semifinal, que prohibió el ingreso al estadio de banderas, camisetas o carteles con imágenes de las Islas Malvinas o mensajes vinculados al reclamo de soberanía, al considerarlos contenido político. Y también luego de las declaraciones de la ministra de Seguridad de la Nación Alejandra Monteoliva que restó importancia al reclamo histórico del pueblo argentino.



