Docentes y estatales reiteraron sus críticas a la implementación del Sistema Integrado de Salud Laboral (Sipsal), con los que el gobierno busca centralizar la atención médica laboral y reducir los niveles de ausentismo. La decisión implica la tercerización de las dependencias de salud laboral a una empresa privada, para que se encargue de la gestión y administración de las licencias vinculadas a accidentes laborales. La licitación se abrió en marzo, tuvo como único oferente a una firma del Grupo Werthein, y podría implementarse desde agosto. Los gremios docentes apuntan que el gobierno provincial busca transformar la salud laboral “en un mecanismo de control”, mientras los estatales remarcan que las modificaciones en el área siempre terminan siendo regresivas para el sector.



