Tras el cierre del Acuario de Mar del Plata en febrero de 2025, los cuarenta pingüinos de Magallanes fueron reubicados en una reserva del Alto Valle, Río Negro, donde están comenzando a adaptarse al nuevo entorno.
El recinto que albergaba a los pingüinos, junto a lobos marinos y otras especies, cesó sus actividades a inicios de 2025, obligando a las autoridades y a la organización responsable a buscar una alternativa de conservación para los animales.
La reserva del Alto Valle, ubicada en la provincia de Río Negro, ha preparado un hábitat acorde a las necesidades de los pingüinos, proporcionando áreas de agua fría y zonas de descanso. Los especialistas supervisan su adaptación y esperan que pronto se integren plenamente al ecosistema local.


