La cantante, ex integrante de La Rosal, presenta su nuevo disco en formato de trío, buscando un aire más amplio y abordando temáticas sobre los mandatos sociales que afectan a la juventud.

En esta nueva etapa, Ezquiaga optó por reducir la formación a tres músicos, lo que le permite explorar una mayor libertad sonora y crear espacios más amplios en cada canción. Según la propia artista, esta decisión busca ofrecer una atmósfera más ligera y respirable para el oyente.

Los temas del álbum giran en torno a la reflexión sobre la sobrevaloración de la adolescencia y otros preceptos impuestos por la sociedad, invitando al público a participar en un diálogo crítico sobre estos asuntos.