El sistema republicano consagrado por la Constitución Nacional establece la división de poderes como uno de sus pilares, asignando al Poder Judicial de la Nación un rol central en la preservación de la paz social, la garantía de los derechos humanos y el fortalecimiento de la democracia. Sin embargo, distintos estudios dan cuenta de una profunda crisis de legitimidad en torno a su funcionamiento.


