La pregunta por las masculinidades ya no admite respuestas cómodas. Lila María Feldman ensaya un desplazamiento necesario: salir de la retórica de la deconstrucción para pensar, desde la incomodidad, qué otros modos de ser varón pueden emerger. En Varones de carne y hueso ¿Nuevas masculinidades? (Editorial Noveduc) la psicoanalista articula clínica, feminismo e interseccionalidad para leer las fisuras de un mandato que cruje, pero no termina de caer. Con más de treinta años de recorrido en salud mental, Feldman se interna en los pliegues -a veces opacos, a veces violentos- de la subjetividad masculina: la dificultad con la palabra, los lazos entre varones, las marcas del patriarcado y sus derivas más oscuras. El resultado no es un manual ni una consigna, sino una invitación a incomodarse y a pensar, desde ahí, otros horizontes posibles.


