El cantautor del proyecto Conociendo Rusia cerró su gira argentina con un concierto íntimo en Olavarría, donde su actuación en solitario convirtió el escenario del Teatro Municipal en un firmamento de luces.

En una noche singular, Mateo subió al escenario sin compañía de banda, rodeado únicamente por sus instrumentos: una guitarra eléctrica tipo Les Paul, una guitarra de doce cuerdas, una loopera y dos sintetizadores. Tras saludar al público local, comenzó a tocar y a conversar, creando una atmósfera de serenidad que contrastaba con la magnitud del teatro iluminado por una cortina de pequeñas luces que simulaban estrellas.

Durante el espectáculo, el artista fue alternando entre los diferentes equipos, improvisando con la loopera, cantando sobre los sintetizadores y disfrutando de momentos de humor y espontaneidad. A diferencia de otros conciertos donde los problemas técnicos alteran el ánimo, la presentación transcurrió sin contratiempos, permitiendo a Mateo desplegar su talento sin errores y ofrecer al público una experiencia que, según los asistentes, los hizo sentir como si estuvieran flotando bajo un cielo estrellado.

Fuente: CDN