Por el pelo. Cada vez que tiene que dibujar a Charly García, Miguel Rep arranca por ahí. Porque cada vez que dedica un ejemplar de su nuevo libro lo dibuja cayendo –tirándose eternamente a la pileta desde las alturas, siempre en el aire–, así que según cómo haga ese pelo después vendrá el cuerpo para que ese dibujo vuele bien, para que caiga como debe. “Es que el eje cambia mucho en esa caída”, asegura. “Si ves la filmación en cámara lenta, lo notás. Es divino como lo va cambiando en el aire”, agrega Rep, todavía admirado. Por García y por ese momento. En su flamante Charly absoluto, el libro que marca su regreso a la editorial Sudamericana, su protagonista cae muchas veces. “Yo dibujo tirado en el sillón de mi casa, con el papel en el regazo, o sobre la mesa. Arranco con el lápiz, paso a tinta y borro ese lápiz. Después escaneo, imprimo y pinto. De todos los dibujos del libro, los únicos dos sin boceto previo, que hice de una, son de ese salto”, revela. “Por eso son tan distintos a todos los demás, porque son dibujos frescos”. Uno está casi al comienzo, y muestra a Charly inmediatamente después, saliendo de la pileta, sonriente, pura acuarela a doble página, diciendo “Me tiré por vos”. El otro mas cerca del final del libro, también doble página, en la mitad de su vuelo, a mano alzada, en carbonilla. “Esa fue mi primera caída”, asegura. Y se nota: es imposible no quedarse admirando la soltura del trazo, la levedad de todo el dibujo, la sensación de que, cuando se lo deje de mirar, ya no estará ahí.