El presidente Javier Milei reunió en Casa Rosada a sus diputados y senadores con el objetivo de presentar las modificaciones que quiere hacer a la Carta Orgánica del Banco Central. Obsesionado con el proyecto que en las próximas semanas enviará al Congreso, el mandatario no mencionó ningún otro tema y obligó a los legisladores de su bloque a escucharlo por más de dos horas. Dio una especie de “clase” con un pizarrón. Además, ordenó a la Casa Militar que le saque a todos los diputados y senadores sus celulares y tampoco permitió que la prensa se acerque al salón. Como si eso fuese poco, puso a los efectivos de Casa Militar a tapar las ventanas y prohibir la circulación de los periodistas por cualquier pasillo de la Casa de Gobierno.