El gobierno nacional presiona para que María Dora González y Carlos Villafuerte Ruzo continúen ocupando sus cargos, a pesar de la controversia que rodea sus gestiones.

María Dora González, quien estuvo a cargo de la reforma laboral aprobada recientemente, es una de las figuras que la Casa Rosada desea conservar en su puesto, argumentando la necesidad de continuidad en la agenda de cambios laborales.

Por otro lado, Carlos Villafuerte Ruzo, exministro que ha sido duramente criticado por la organización Abuelas de Plaza de Mayo, también está siendo defendido por el Ejecutivo, pese a las fuertes objeciones de la sociedad civil y de sectores de derechos humanos.