Ni una palabra. Javier Milei participó del acto por el Día de los Caídos, pero no dedicó ni una sola mención, como solía hacer, para exaltar a los azules. No hubo tampoco un homenaje oficial –más allá de un tuit publicado por la Casa Rosada– a quienes murieron hace 50 años por la bomba en la sede de la Superintendencia de Seguridad Federal (SSF), donde la Policía Federal Argentina (PFA) concentraba su estructura de inteligencia y manejaba un centro clandestino de detención.



