El presidente argentino Javier Milei ha buscado la colaboración de los militares como parte de una estrategia para reforzar su vínculo con el expresidente estadounidense Donald Trump, pese a que la normativa local prohíbe su participación en la lucha antidrogas.

En Washington, la política habitual consiste en integrar a las fuerzas armadas en operativos contra el narcotráfico, una práctica que en Argentina está vedada por la legislación vigente. Sin embargo, Milei ha intentado adaptar ese modelo para su propio proyecto político.

Al mismo tiempo, la Fundación Faro se prepara para moderar su postura y alinearse más estrechamente con la agenda de Trump, anticipando una posible convergencia entre ambos líderes.