El descenso histórico de la natalidad, observado en todo el mundo, ha llevado al presidente argentino Javier Milei a atribuir este fenómeno al aborto y al feminismo.

Hace algunos años circulaba la expresión «se embarazan por un plan», utilizada para señalar que las mujeres de bajos recursos tenían muchos hijos de forma irresponsable, y se acusaba al Estado de fomentar esa situación para su propio beneficio.

Sin embargo, la tendencia ha cambiado: las cifras demográficas muestran una reducción sostenida del número de nacimientos, tanto en Argentina como a nivel internacional, lo que ha sorprendido a analistas y políticos.

Ante este escenario, Milei ha señalado que la causa principal de la baja tasa de natalidad radica en la práctica del aborto y la influencia del feminismo, argumentando que estas políticas y movimientos están desincentivando la maternidad.