Milei vinculó el aborto a la baja de la natalidad y se burló de quienes dicen que “la gente no llega a fin de mes”

El Presidente apuntó contra el feminismo al asegurar que el país está “pagando muy caro la locura de los pañuelitos verdes”. También calificó como una “estupidez” las afirmaciones sobre el impacto de la tecnología y cuestionó una de las frases más repetidas sobre la situación económica.

Javier Milei volvió a elegir como blanco al movimiento feminista y a la legalización del aborto durante su exposición ante el Council of the Americas. El Presidente vinculó la caída de la natalidad en la Argentina con lo que definió como “la locura de los pañuelitos verdes” y sostuvo que sus consecuencias no se limitan, según su mirada, al terreno “moral” o “cultural”, sino que alcanzan también al crecimiento económico y a la sustentabilidad del sistema previsional.

“Estamos pagando muy caro la locura de los pañuelitos verdes”, afirmó Milei al desarrollar su argumento sobre la importancia de la población y el mercado de trabajo para el crecimiento. El mandatario señaló que la Argentina ya no alcanza una tasa de natalidad que permita garantizar el reemplazo generacional y atribuyó parte de ese fenómeno a lo que llamó “esa pasión por asesinar niños en el vientre de la madre”. “También nos está costando caro en términos de crecimiento y ni les cuento en términos de sistema previsional”, completó.

El presidente Javier Milei durante el cierre del Council de las Américas 2026.

El presidente Javier Milei durante el cierre del Council de las Américas 2026.

En medio de una defensa cerrada de su modelo económico, Milei también dedicó parte de su exposición a cuestionar los temores alrededor del avance tecnológico y su impacto sobre el mercado de trabajo. El Presidente rechazó lo que denominó los “escenarios distópicos” que anticipan una destrucción masiva de puestos de trabajo y sostuvo que la propia experiencia histórica posterior a la Revolución Industrial desmiente esa hipótesis. Para argumentarlo, señaló que desde comienzos del siglo XIX la población mundial se multiplicó por diez, mientras que el producto lo hizo, según las cifras que mencionó, “unas 150 veces y la productividad aumentó quince veces”.

“Si fuera cierto que el progreso tecnológico destruye trabajo, la tasa de desempleo debería ser 90%, porque no podría haber creado ni un solo empleo nuevo”, planteó Milei, quien apeló a Jorge Luis Borges para defender su razonamiento: “Si como argentinos admiramos tanto a Borges, ¿por qué no tratamos de pensar como Borges, de llevar estas ideas al extremo a ver qué dan?”. Y extendió esa crítica a otras afirmaciones que, a su juicio, se repiten sin suficiente sustento. Entre ellas incluyó incluso la frase “la gente no llega a fin de mes”, a la que colocó junto con la idea de que la tecnología destruye empleos como ejemplos de lo que calificó como “estupideces que se repiten todos los días”.

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PL/MC