El Gobierno ajustó el proyecto de Ley de Soberanía Nacional tras la presión de altos funcionarios estadounidenses, incorporando cambios que favorecen intereses empresariales de EE.UU. en las Islas Malvinas.

Según informó Página/12 este domingo, la administración aceptó las indicaciones del secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, y del subsecretario Christopher Landau, introduciendo alteraciones en la redacción de la normativa sobre las Malvinas.

Estas modificaciones buscan proteger los intereses comerciales de la potencia norteamericana en el territorio en disputa, alineando la legislación nacional con los lineamientos propuestos por Washington.