La abogada que sufrió el atentado afirma que Cerimedo la presionó emocionalmente para que no denunciara, pero ahora colabora con la justicia aportando evidencia y buscando resguardar su integridad.

Según declara Beller, el agresor utilizó tácticas de manipulación psicológica que le impidieron presentar la denuncia en el momento del hecho. Esta presión, según ella, estuvo orientada a silenciarla y a evitar que la investigación avanzara.

En la actualidad, la profesional ha decidido romper el silencio y poner a disposición de las autoridades todos los documentos y testimonios que posee, con el objetivo de esclarecer los acontecimientos y garantizar su propia seguridad.