Tras seis meses de dudas tras su regreso, la argentina, ex semifinalista de Roland Garros, alcanzó la final del torneo de Brasil y quedó a un paso de conseguir la victoria, perdiendo en tres sets contra la española Quevedo.
Podoroska, que había regresado a la competición rodeada de incertidumbre, logró superar a sus rivales hasta la última ronda del evento brasileño, demostrando un notable nivel de juego y determinación.
En la final, la española Quevedo se impuso en un duelo reñido que se decidió en tres sets, impidiendo que la tenista argentina lograra el título, pero consolidando una semana de gran rendimiento para la jugadora sudamericana.



