El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, desmintió las denuncias de genocidio en Gaza, mientras que el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas, advirtió que la política israelí pone en riesgo la existencia del pueblo palestino.
Tras la retirada de varias delegaciones de la Asamblea General de la ONU, Netanyahu sostuvo que las afirmaciones de genocidio son infundadas y que Israel continúa cumpliendo con sus obligaciones internacionales.
Abbas, por su parte, reiteró que la acción militar israelí constituye una amenaza directa a la supervivencia del pueblo palestino, señalando la necesidad de una respuesta internacional urgente.



