La serie de Netflix basada en la obra de Gabriel García Márquez muestra a las nuevas generaciones de los Buendía, la maldición que los persigue y la evolución del pueblo de Macondo.

En esta versión, los creadores decidieron alejarse del estilo romántico y pintoresco del libro para presentar una imagen más cruda y realista del universo de los Buendía. Según Laura Mora, una de las productoras, el objetivo fue “fracturar ese mundo con imágenes”, logrando una atmósfera más contemporánea.

La adaptación se centra en los descendientes del clan, resaltando cómo la sombra de la maldición familiar sigue influyendo en sus decisiones y en la transformación del propio Macondo, que pasa de ser un mito literario a un escenario tangible en la pantalla.