Milo, un chico de nueve años, abandona su casa y se embarca en su primera gran aventura, aprendiendo a valerse por sí mismo.
Con apenas nueve primaveras, Milo decide dejar el entorno familiar y aventurarse en un mundo desconocido, impulsado por la curiosidad y el deseo de descubrir nuevas experiencias.
Su travesía lo lleva a bordo de lo que él llama el “tren fluvial”, un viaje que lo enfrenta a la soledad y a la necesidad de resolver problemas por su cuenta, marcando un hito en su crecimiento personal.



