Nobel de Física 2026 a Francis Halzen por la detección de neutrinos “mensajeros del cosmos” desde el Polo Sur

La Real Academia Sueca de Ciencias reconoce sus contribuciones decisivas al Observatorio de Neutrinos IceCube que permite detectar neutrinos procedentes de procesos extremadamente energéticos en regiones lejanas del universo.

La Real Academia Sueca de Ciencias otorgó el Premio Nobel de Física de 2026 a Francis Halzen “por contribuciones decisivas al Observatorio de Neutrinos IceCube y el descubrimiento de neutrinos de alta energía de origen astrofísico”.

Francis Halzen comprendió que el hielo del Polo Sur podía utilizarse para detectar partículas conocidas como neutrinos. Su visión y liderazgo científico fueron fundamentales para el Observatorio de Neutrinos IceCube: un kilómetro cúbico de hielo equipado con sensores de luz. Gracias a IceCube, los investigadores pueden detectar neutrinos procedentes de procesos extremadamente energéticos en regiones lejanas del universo.

“Halzen lideró un equipo internacional de investigadores e ingenieros que nos proporcionó un instrumento fantástico”, afirma Mark Pearce, presidente del Comité Nobel de Física. “Su tenacidad y su visión científica allanaron el camino hacia un nuevo tipo de astronomía”.

Mensajeros del cosmos

Los neutrinos están por todas partes, pero no se dejan notar. Atraviesan la Tierra y nuestros cuerpos sin que nos demos cuenta. Solo en contadísimas ocasiones un neutrino interactúa con un núcleo atómico, lo que permite detectarlo con el equipamiento adecuado. “Si levanto la mano, más de 1.000 millones de neutrinos atraviesan mi mano cada segundo y estos neutrinos son emitidos por el Sol”, explicó Mark Pierce. “Pero los neutrinos de los que hablamos hoy tienen una energía que es 1.000 millones de veces superior, pero son mucho, mucho más raros. De hecho, son tan raros que si se construye un detector de 1 kilómetro cúbico de tamaño, se registra más o menos uno por día”.

Ilustración de la detección de neutrinos reconocida por los Nobel.

Ilustración de la detección de neutrinos reconocida por los Nobel.

Francis Halzen presentó por primera vez su idea de detectar neutrinos en el Polo Sur en 1988. Cuando un neutrino choca con un núcleo atómico, produce un destello de luz que puede ser registrado por sensores situados en el hielo glaciar transparente. El hielo del Polo Sur presenta numerosas ventajas: está libre de distintos tipos de interferencias y la zona es geológicamente estable, sin terremotos. La idea de Halzen no tardó en recibir el apoyo de otros investigadores y, pocos años después, se llevaron a cabo las primeras pruebas con sensores instalados en el hielo.

Los neutrinos cósmicos de energías extremadamente altas son muy poco frecuentes, por lo que se necesita un volumen enorme de hielo para detectar un número suficiente de colisiones. IceCube ocupa un kilómetro cúbico entero y se completó en 2011. Los investigadores no tardaron en detectar los primeros neutrinos de alta energía y, unos años después, pudieron publicar el descubrimiento de neutrinos que necesariamente procedían de mucho más allá de nuestro sistema solar. La búsqueda de las fuentes de neutrinos del universo podía comenzar de verdad.

Estos mensajeros traen información del cosmos. Abren la puerta a galaxias lejanas y nos hablan sobre los procesos de las estrellas que explotan

Eva Olsson
— Miembro del comité del Nobel

Las interacciones de neutrinos que IceCube registra de manera continua proporcionarán a los investigadores nuevos conocimientos sobre los entornos violentos en los que pueden generarse neutrinos de alta energía y podrían incluso revelar fenómenos cósmicos hasta ahora desconocidos. “El resultado es que, al seguir la trayectoria de estos neutrinos, también entendemos de qué parte del cosmos provienen”, explicó Eva Olsson, miembro del comité del Nobel, en rueda de prensa. “Estos mensajeros traen información del cosmos. Abren la puerta a galaxias lejanas y nos hablan sobre los procesos de las estrellas que explotan”.

“Muy pocos pensaban que funcionaría”

“Fue una gran sorpresa y obviamente no me esperaba esto”, reconoció Halzen por teléfono en la rueda de prensa del anuncio. “Cuando reflexiono sobre esto en este momento, tengo que enfatizar lo afortunado que fui, porque cuando comenzamos este proyecto, todo el mundo se daba cuenta de que tal vez era una buena idea, pero muy pocos pensaban que funcionaría, incluyéndome a mí mismo”.

Cuando comenzamos este proyecto, todo el mundo se daba cuenta de que tal vez era una buena idea, pero muy pocos pensaban que funcionaría, incluyéndome a mí mismo

Francis Halzen
— Premio Nobel de Física 2026

“Fue un largo viaje, pero finalmente funcionó”, señaló el físico galardonado. “Espero que esto influya positivamente en las personas realmente valientes que se unieron a mí al principio de este proyecto cuando ningún físico conservador y realmente respetable se habría unido a mí, pero muchas personas talentosas lo hicieron, y por eso estoy aquí”.

El físico español Juan José Gómez Cadenas, experto en neutros del DIPC, celebra la decisión de los Nobel. “Es un premio merecidísimo y todos los amigos de Francis estábamos pendientes de que cayera”, asegura a elDiario.es. “IceCube es el detector más hermoso de la historia y el descubrimiento de los neutrinos cosmólogicos un hito en la física moderna”.

David Alonso-González, investigador en el Instituto de Física Teórica UAM-CSIC y la UAM, cree que es un reconocimiento a la importancia que adquirió en las últimas décadas la astrofísica de partículas y, en particular, la astrofísica de neutrinos. “IceCube, el experimento cuyo desarrollo fue impulsado por Halzen, logró identificar neutrinos de muy alta energía y consiguió asociar algunos de estos neutrinos con fuentes astrofísicas concretas, como galaxias activas, abriendo una nueva ventana para estudiar los aceleradores de partículas naturales más extremos del universo”, señala al SMC.

“El premio —resume Alonso-González— reconoce así no solo un descubrimiento concreto, sino también una dirección que, en mi opinión, será cada vez más importante para el futuro de la física de partículas estudiar la física fundamental no solo en los aceleradores terrestres, sino también a través de la detección de las partículas mensajeras que nos llegan desde el universo profundo”.