ARBA ha puesto en marcha un sistema que permite canalizar a través de la banca las operaciones de compra‑venta de inmuebles, evitando que los fondos de terceros gestionados por las inmobiliarias se acumulen como saldos a favor.
Con esta iniciativa, la autoridad busca impedir la generación de saldos pendientes que puedan originarse al manejar dinero de clientes sin la intervención directa de entidades financieras, reduciendo así riesgos y simplificando los procesos de pago.
La medida, anunciada este mes, pretende aportar mayor claridad y seguridad tanto a compradores como a vendedores, al requerir que los recursos involucrados en la transacción pasen por canales bancarios oficiales antes de su liquidación final.


