Victoria Ponce tomó el mando del Destacamento de Espigas de la Policía Bonaerense después de que la oficial Natalia Galván fuera apartada por denuncias internas y una investigación penal vinculada a la obra de refacción de la sede.

El cambio de mando se concretó este lunes, cuando la oficial Ponce sustituyó a Galván, quien había ocupado el puesto durante casi un año. La remoción se produjo luego de que se iniciara un expediente penal bajo la figura de “averiguación de presunto ilícito”, presentado por miembros del propio destacamento.

Las autoridades policiales del distrito remitieron el caso a la Superintendencia de Seguridad y a la Auditoría General de Asuntos Internos, centrando la investigación en supuestos pagos irregulares recibidos por Galván durante las obras de remodelación de la sede, ejecutadas a mediados de este año y anunciadas públicamente el 11 de octubre en la conmemoración del aniversario de Espigas.

Fuente: CDN