Investigadores de la Universidad de Buenos Aires desarrollan una prueba sanguínea que podría sustituir costosos análisis genéticos para diagnosticar alteraciones del neurodesarrollo.
El equipo científico de la UBA está trabajando en una técnica que, mediante una muestra de sangre, permitiría detectar de forma precoz diversas afecciones del neurodesarrollo, como el autismo y el trastorno por déficit de atención. Esta alternativa busca superar la barrera económica que impide el acceso a pruebas genéticas tradicionales.
Según los investigadores, la nueva herramienta tiene el potencial de ofrecer resultados más rápidos y accesibles, facilitando la intervención temprana y mejorando el pronóstico de los pacientes que actualmente no reciben un diagnóstico definitivo por el elevado costo de los estudios genéticos convencionales.



