“Nunca es tarde para nadie”: Horacio Zeballos, el niño feliz que volvió a ganar Roland Garros

Horacio Zeballos está sentado en el banco antes de la premiación: acaba de ganar, por segundo año consecutivo, el título de Roland Garros, el torneo más valioso del tenis sobre polvo de ladrillo con el que soñó durante toda su vida, desde sus inicios en el Edison Lawn Tenis de Mar del Plata. Quizá por ese motivo es que insiste en no soltar su esencia: mientras aguarda por la entrega del trofeo, con su compañero español Marcel Granollers a su lado, se entrega derrotado a las lágrimas como si recién conquistara la primera competencia de su vida.