Un tribunal que actúa sin la presencia de los acusados dictó sentencia contra ocho ciudadanos de Irán y Líbano, imponiendo bloqueos de 500 millones de dólares a cada uno y calificando el ataque como crimen de lesa humanidad y genocidio.

El veredicto, emitido bajo la modalidad de juicio en ausencia, señala que los ocho imputados son responsables del bombardeo que devastó la sede de la AMIA en Buenos Aires, y ordena la retención de sus bienes por la suma mencionada.

Las autoridades judiciales subrayaron la gravedad del hecho, equiparándolo a un acto de genocidio y a una violación de los derechos humanos a gran escala, lo que justifica la aplicación de sanciones económicas extremadamente severas.