Las elecciones que se desarrollarán en Brasil en octubre y las de noviembre en Estados Unidos condicionarán el proceso electoral argentino que se iniciará a principios de 2027. La injerencia del Departamento de Estado —a través de una batería de iniciativas que favorecen a Flávio Bolsonaro y buscan desgastar la imagen de Lula da Silva— permite anticipar las tácticas que Marco Rubio (foto) podría emplear para apoyar a su principal aliado regional, Javier Milei. Entre esas tácticas, se encuentran el castigo arancelario, la manipulación de datos electorales, el uso de redes sociales para orientar el voto, la penalización extraterritorial de figuras políticas y jurídicas, la demonización de la coalición del Partido de los Trabajadores, la vinculación del gobierno con organizaciones ligadas al narcotráfico y la defensa del expresidente Jair Bolsonaro, condenado por el Supremo Tribunal Federal (STF) a 27 años de prisión.



