Una operación cerebral de alta complejidad se realizó en el Hospital de San Fernando, manteniendo a la paciente despierta y con monitoreo continuo, lo que permitió minimizar complicaciones y lograr el alta hospitalaria en apenas cuatro días.
El equipo quirúrgico empleó una técnica innovadora que consiste en mantener al paciente consciente durante el procedimiento, lo que facilita la observación en tiempo real de funciones neurológicas y reduce el riesgo de daño irreversible.
Gracias a este enfoque, la intervención logró limitar las secuelas habituales y la mujer pudo ser dada de alta a los cuatro días de la operación, evidenciando los beneficios de la monitorización simultánea de funciones cerebrales durante cirugías delicadas.



