El espíritu patronal de los acuerdos de Bretton Woods en 1944 consolidó el relato del Milton Friedman que, dos años después, comenzaría a ser el gurú del colonialismo económico moderno desde la Universidad de Chicago. Cuando la Segunda Guerra Mundial comenzaba a imaginar ganadores y perdedores, Estados Unidos bajó el manual de estilo del nuevo orden a todo Occidente y comenzó a estructurar las bases del neoliberalismo. La Casa Blanca determinó el fin del patrón oro y la adopción del dólar como moneda de cambio internacional. Diseñó el futuro global y estableció como custodios de esa planificación a fuerzas de choque como el FMI y el Banco Mundial.

