Mark Ruffalo fue señalado de antisemitismo después de cuestionar la compra de Warner Bros. por Paramount, mientras más de 180 figuras judías del espectáculo defendieron al actor y denunciaron una campaña de difamación.
El actor, conocido por su activismo, manifestó su rechazo al acuerdo de 111 mil millones de dólares entre Paramount y Warner, aludiendo a la participación de la familia Ellison y al papel de Oracle en Israel. Sus comentarios generaron una respuesta inmediata de la compañía, que lo calificó de discurso antisémita.
En respuesta, un amplio grupo de personalidades del mundo del entretenimiento, todas de origen judío, firmó una carta de apoyo a Ruffalo. En el documento repudiaron lo que describen como una campaña de desprestigio dirigida contra el actor y subrayaron la importancia de la libertad de expresión en debates sobre grandes fusiones corporativas.



