Este viernes 31 de marzo, las líneas D y E de subte y el Premetro estarán interrumpidas durante dos horas. La AGTSyP (Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y el Premetro) anunció que en esas líneas el servicio comenzará dos horas más tarde de lo habitual como consecuencia del paro que realizarán entre las 5.30 y 7.30 de la mañana, como "medida de autodefensa" ante la falta de respuesta de las empresas Emova y Sbase a su reclamo de mejores condiciones laborales.
La medida de fuerza afectará a las líneas D y E de subte y al Premetro, que este viernes comenzarán a funcionar a las 7.30. El resto de las líneas de subte operarán con sus cronogramas habituales.

En concreto, los metrodelegados exigen una reducción de jornada laboral “para tener dos francos”. Según explicaron, la necesidad de sumar un franco "está planteada por cuestiones de salud, para reducir la exposición al asbesto, mineral cancerígeno cuya presencia en la red subterránea salió a la luz en el año 2018".
Y señalaron que pese a que hubo “sucesivas audiencias y reuniones privadas” con las empresas “no hemos recibido una respuesta positiva de parte de la concesionaria Emova y sólo evasivas de la empresa Sbase”.
La medida de fuerza se dará apenas 48 horas después de otro paro realizado por las mismas razones el pasado miércoles, donde las líneas B y C quedaron afectadas en la misma franja horaria, de 5.30 a 7.30 de la mañana.
El paro afectó a miles de usuarios en el inicio de la jornada, que debieron buscar medios de transporte alternativos. También provocó importantes demoras en el tránsito.
¿Qué es el asbesto?
El amianto o asbesto es la combinación de un grupo de minerales que no tiene olor. Sus fibras se esparcen por el aire y provocan cáncer a quienes están en contacto con este material, cuyo uso está prohibido por el Ministerio de Salud de la nación desde 2003.
Pasajeros y trabajadores del subte se vieron directamente afectados por este material desde 2011, cuándo Mauricio Macri, por aquel entonces jefe de Gobierno porteño, compró 24 unidades usadas al metro de España, que contienen asbesto.
A precio de ese momento, cada unidad costó unos 550 mil dólares. Aunque esos vagones ya no circulan, delegados gremiales estiman que el 37% de la flota de los subtes de Buenos Aires todavía contiene asbesto y se siguen usando en algunas de las líneas.


