Los creadores Jon Lucas y Scott Moore lanzan una comedia que, pese a su potencial caótico, falla al no captar la esencia del género.

La nueva propuesta cinematográfica reúne los ingredientes típicos de una comedia descontrolada, pero según críticos, los directores no logran manejar adecuadamente sus particularidades, lo que convierte la experiencia en algo más confuso que entretenido.

Jon Lucas y Scott Moore, conocidos por sus trabajos anteriores, parecen haber subestimado la complejidad de equilibrar humor y caos, resultando en una obra que muchos describen como relajada y peligrosamente predecible.