Una ameba parasitaria que prospera en aguas dulces entre 35 °C y 46 °C puede provocar infecciones cerebrales graves, según expertos.
Este microorganismo, conocido popularmente como “ameba come cerebros”, se encuentra en entornos acuáticos templados o cálidos, como piscinas termales y fuentes de agua dulce que alcancen temperaturas entre 35 y 46 grados centígrados.
Cuando una persona entra en contacto con el agua contaminada, el parásito puede penetrar en el cuerpo y, en casos severos, alcanzar el sistema nervioso central, desencadenando una enfermedad potencialmente mortal.



