Peter Thiel, dueño de la big tech Palantir que proporciona datos a la CIA, está de visita en la Argentina. El magnate apoya los objetivos imperialistas de Donald Trump y propone un orden mundial en el que la marcha de las naciones y la vida de las personas estén determinadas por la Inteligencia Artificial. Si Mauricio Macri decía que la democracia debía funcionar con un botón, este otro empresario plantea que libertad y democracia son incompatibles entre sí. Por lo demás, la narrativa de Palantir avizora establecer monopolios antes que competencia; promover guerras para lograr la paz, establecer el servicio militar universal y terminar con la idea de inclusividad, además de manifestarse, entre otras cuestiones y derechos, contra el voto de las mujeres. Sin dudas, Peter Thiel en Argentina trabaja para las Fuerzas del Celu. Dice: “La ciencia y la tecnología son aliadas naturales de un marco escatológico en el que Dios obra a través de nosotros para construir el reino de los cielos, aquí en la Tierra”[1]. Toda nuestra pregunta es: ¿cómo funciona la Inteligencia Artificial para hipnotizar a sus usuarios a favor de un propósito tan siniestro?


