Manuel Adorni estiró los tiempos y esperó la llegada del Mundial para presentar su declaración jurada. Pese al guión, el evento deportivo de mayor trascendencia global no logró correr el foco de atención del jefe de Gabinete. En pocas horas, la oposición en la Cámara de Diputados negoció una sesión especial para el martes 23 de junio, en la que se discutirán pedidos de informes verbales, la interpelación y una moción de censura, el mecanismo por el cual se puede remover al funcionario. En paralelo, la vicepresidenta Victoria Villarruel y el PRO presionan para que Adorni de explicaciones ante el Senado este mes. La suerte del jefe de Gabinete depende, como nunca antes, del partido de Mauricio Macri.