La pelea por el destino de un fósil excepcional volvió a instalar un viejo debate en la paleontología: ¿deben los dinosaurios más valiosos terminar en colecciones privadas o permanecer al alcance de la ciencia y del público? Esa discusión se reavivó tras la venta del Tyranosaurus rex “Gus” por 50,1 millones de dólares en la casa de subastas Sotheby’s, en Nueva York, un récord absoluto para un fósil de dinosaurio. La identidad del comprador sigue siendo un misterio y, hasta el momento, no hay confirmación de que el ejemplar vaya a exhibirse en un museo.